1 de marzo de 2011

¡Que ansias! <-- ¡Pero de las buenas!

Estaba yo leyendo un  libro (altamente recomendable por cierto) llamado "La inteligencia emocional"  de Daniel Goleman en el cual pueden caerte muchos veintes de como es que tu cerebro funciona. Y es que así como el cerebro puede ser tu mejor aliado, almacenista de información y extraordinario amigo, también te puede jugar chueco, haciéndote pasar unas temporadas (en el mejor de los casos) muy gachas.

Personalmente yo no conocí un ataque de ansiedad si no hasta pasados los 30 años y sinceramente no se lo deseo a nadie. Ahora mismo sé cuales fueron los factores que detonaron lo anterior y puedo decir que el horror con el que se viven esas horas, días, semanas, meses (y hasta ahí le paro en mi caso) es indecible. Si tu vas y le preguntas a un doctor, a un psicólogo o a alguien que ya ha pasado por ahí, sabe perfectamente cuales son los síntomas, los temores, las dolencias y hasta las pastillitas exactas para combatir sus efectos. Pero cuando te pega por primera vez y las veces subsecuentes antes de investigar, acudir a un experto o lo que sea, tu tienes toda la idea de que ¡Ya no hay mas! Te encierras y te enfrascas en "algo" que se convierte en una espiral de la que es MUY difícil salir una vez que entraste...¿Y por que entraste en un principio? ¡Ojalá lo supieras para tratar de evitarlo! Duchas de agua helada, caminatas, buscar lugares espaciosos, hablar con alguien...Intentas de todo para evitarla o quitarla recién te empezó.

Bueno, el caso es que he descubierto (o eso pretendo creer) que el origen de cualquier Ansiedad "Mala" (por que también creo que existe la Ansiedad "Buena") proviene de las preocupaciones que cada uno carga en su cabeza. Sé que muchos podrían decir "We, descubriste el hilo negro" pero no está de mas hacer el ejercicio (ahhh como hago "ejercicios" en estos posts) de tomar uno de esos episodios, ponerlos en un contexto y analizar  como nuestro propio cerebro nos llevo a esas circunstancias.

Todos tenemos preocupaciones...Unos mas que otros y las hay francamente exageradas y que son bastante difíciles de hacerse realidad o cumplirse. Esa clase de preocupaciones que nos invaden normalmente de súbito, sin que nosotros las busquemos o hagamos algo para traerlas a nuestra actual "mesa de trabajo" mental siempre son relacionadas con algún miedo o problema que nosotros creemos que nos puede acontecer o "explotar en la mano". La reacción en si, es totalmente normal y es un recurso de nuestro cerebro para poder tener la capacidad de reaccionar ante determinado evento o circunstancia, que antes recreamos en nuestro interior; El tema es cuando tendemos a tener finales catastróficos en todas las posibles conclusiones de esas preocupaciones, ya que llega el momento en que esto nos rebasa y nos deja totalmente "desmantelados" ante lo incierto de nuestro propio destino y totalmente a merced de un posible ataque de ansiedad.

Creo que para lo anterior, cosas que pueden ayudar a no caer en estas situaciones podrían ser (y menciono sin orden de importancia, de manera aleatoria solo algunas sin menoscabo de alguna otra que a ustedes se les ocurra como buena).

Tener conciencia de la situación - Precisamente lo que estamos haciendo aquí hoy, nos puede servir para "salir" de ese lugar en el que nos encontramos metidos. Saber que el "pie", nos lo estamos poniendo nosotros mismos, tener conciencia de que todo es exactamente igual que antes de que te sucediera el primer episodio y que tu solo te estas saboteando, es una buena manera de salirte del "frasco".

Fe - Es algo que está mas allá de ti y sin que lo cuestiones o lo que puedas comprobar implica "algo" a lo que te puedes aferrar. Funciona mucho durante los episodios y puede traerte paz y tranquilidad mental.

Llevar la preocupación al lado positivo - Es fundamental tomar conciencia de por donde va el "buscapies" de nuestra imaginación. Cuando una preocupación nos asalte, hay que buscar la misma "improbabilidad" de que todo salga bien. "¿Que tal si llego a la casa y se está incendiando?" ¡Vamos! ¿Cual es la probabilidad de que esto ocurra? ¿Cuantas veces ha ocurrido antes? ¿No ves que es una preocupación/temor infundado? No tiene por que suceder...¿Y si es así? ¿Que puedes/pudiste haber hecho tu para remediarlo? el punto es, que si llegas y se está incendiando tu podrás muy atinadamente "lo sabía, lo sabía; Sabía que esto iba a suceder" ¿y las otras mil veces que lo pensaste y no sucedió nada? ¿No será que estas "jalando" las cosas? Si las cosas pasan, es por que tenían que pasar, así que te preocupes o no podrían (o no) suceder. ¡ Déjalo ir! No te preocupes por las cosas (tampoco quiere decir que dejes todo al azar, si te enteras que hay una fuga de gas en tu casa repárala); Esto es mas claro...¡OCUPATE de las cosas! y paulatinamente te libraras de las preocupaciones que mal encaminadas te pueden llevar a una crisis de ansiedad.

La metafísica - Yo lo decía mas atrás ¿No será que "jalas" las cosas? La metafísica es como la mezcla de las dos "soluciones" anteriores, ya que te puede ayudar a llevar las cosas al lado positivo acompañado de la fe. Gracias a ella, puedes inferir que tu eres un elemento mas del universo y que todo << FLUYE >>  con graciosa armonía. No te va a faltar o sobrar nada, el tema es que aceptas o no cosas que te vienen a la mente en armonía con el universo, dejando a el y a su gestión, que las cosas se acomoden en su lugar para provecho tuyo y de todos a tu alrededor. Hay que leer algún libro para meterse en ese "mood". Y hablando de esto, el siguiente punto...

Atacar canales sensoriales - La parte increíble es que nuestro cerebro almacena toda la información / percepción de lo que nos rodea desde que nacimos y le da "características" que no necesariamente existen. De este modo, la casa que tuvimos en nuestra mas tierna infancia (si tuvimos suerte) nos puede evocar toda clase de sentimientos positivos y gratos con tan solo pensar en ella...Algo así como NOSTALGIA. Luego resulta que regresas a la casa en cuestión y te das cuenta que tu cerebro te decía mucho mas de esa casa, de lo que en realidad es. Podemos culpar de eso a la amígdala, que es la parte del cerebro que le da este contexto o características a la imagen que tenemos de las cosas. Es por eso que hay gente que el olor a tierra mojada los transporta a...a...a algún otro lado mágico y maravilloso que realmente no existe...o a una persona que ha pasado toda su apesadumbrada vida en una panadería, le resulta particularmente triste o le pone de mal humor oler harina sin procesar. ¿A donde voy con esto? El tema es que cuando estés cerca (por que luego uno lo presiente) de un episodio de ansiedad, engaña a tu cerebro, "driblalo" atacando tus sentidos...En pocas palabras distráelo con algo que te guste...Huele un limón, el perfume que usaba tu primer novia, escucha una canción muy alegre, que te encante, que te invite a bailar, que te evoque momentos felices;  Toca algo que te sea muy agradable al tacto, acaricia un perro, una tela mullida o vaporosa; Juega un juego en la PC, ve una película cómica...¡Lo que sea! El chiste es zafarte del espiral maligno y ponerte en otro mood, mucho mas sabrosón, como decía anteriormente.

Empezar a << FLUIR >>- Finalmente, en el culmen de la aplicación de todo lo anterior, mi recomendación es la de empezar a buscar la manera de estar el mayor tiempo posible, en el estado de que es la forma mas virtuosa que tenemos. ¿Como? ¿Que es eso? La explicación es simple...Todos alguna vez, nos hemos sentido tan bien haciendo algo, que en ese momento, pareciera que no pasa el tiempo ni las cosas a nuestro alrededor y nos despojamos de cualquier preocupación, ejecutando con singular destreza y gusto la acción que estamos desempeñando en ese momento. El chiste es llegar ahí y estacionarte el mayor tiempo posible. Es como una exaltación de los sentidos, en la que nos sentimos/encontramos en esa armonía con lo que hacemos que todos (los que nos jactamos de ser normales) buscamos.

¿A poco no está padre? ¿A poco no te encantaría? ¡A hacerlo! Permite solo las Ansias "buenas" para las cosas positivas de la vida...puedes estar ansioso de irte a la playa (observando que no sea por que estas ansioso "negativo" de salir de aquí); Puedes estar ansioso de que nazca tu hijo para conocerlo, mimarlo y apapacharlo (no por la ansiedad de saber que después de eso todo estará bien); Puedes estar ansioso de visitar a alguien que quieres mucho y a quien hace mucho tiempo no ves y así...Creo que ya entendieron la idea.

Un post un poco largo, que como siempre da para mas (para mucho mas); Pero estoy consciente que hay mas cosas que hacer, que leer las ideas de este muchacho treintón que escribe por pura nece(si)dad.

Antonio M.


P.D.Recuerden que yo también soy un neófito de la vida y que estoy en el proceso de aprender a vivirla...Y bien!

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